arquitasa logo PUBLICACIONES ARQUITASA
ARQTUALIDAD ARQUITASA
8 06 2020

LAS TERRAZAS DE LOS BARES, SU VALOR MÁS PRECIADO

Avanzar hacia la nueva normalidad, no dar pasos en falso y recuperar nuestra rutina son algunos de los objetivos marcados por el Gobierno de España. El COVID 19 ha hecho mella en todos nosotros, ha cambiado nuestras vidas y, parece que ha venido para quedarse. Cuanto antes lo aceptemos y modifiquemos nuestros hábitos mejor nos irá a todos. Tres semanas atrás, el presidente del Gobierno anunció el Plan de Desescalada cuyo principal objetivo era ir recuperando, poco a poco, todo lo que perdimos aquel 14 de marzo cuando se decretaba el estado de alarma.

Los bares con terraza se han revalorizado 

Que el confinamiento nos ha cambiado, individual y colectivamente, es un hecho evidente.  ¿Nos ha hecho mejores? Creemos que nos ha aportado muchas cosas positivas y salvo una minoría ruidosa e insolidaria, el comportamiento del pueblo español ha sido ejemplar. Ahora, las distintas Comunidades Autónomas viven los viernes como si se estuviesen jugando el pase a la final de la Champions. Cada cambio de fase se celebra con entusiasmo, como un gran triunfo colectivo. Todos nos preparamos para arrancar de nuevo. En la hostelería lo hacen con la apertura de las terrazas de los bares al 50% de ocupación, respetando todas las medidas de seguridad, sin servilleteros ni cartas en las que consultar lo que uno va a pedir después. Recordemos que en la Fase 1 aún no les está permitido abrir el interior de los locales. Los que no tienen terraza esperan ansiosos el cambio de fase y, por el contrario, los que sí que la tienen se preparan para que todo esté listo. Las terrazas, se convierten ahora en su único motor, en el valor más preciado.

SU VALOR MÁS PRECIADO

¿Terrazas en espacios puúbicos?

En amplios sectores de la población se ha considerado más importante la reapertura de los bares y restaurantes que la de los colegios o los parques. Si antes del ‘COVID-19’, en la mayoría de las ciudades españolas se habían sacrificado ‘espacios públicos’ para cedérselos al sector hostelero, ahora, con la disculpa de la recuperación de la economía y el mantenimiento de los puestos de trabajo, parece que no nos importa seguir aminorando los necesarios espacios públicos y convertir nuestras ciudades en una gran terraza de un gran bar. La realidad es que todos deseábamos volver a estar sentados en la terraza de un bar. No nos habíamos olvidado de ellas, las añorábamos, recordábamos lo ocupadas que estaban los fines de semana, sus raciones, sus cervezas y su ambiente festivo y el colorido que aportaban. Nos ha costado acostumbrarnos a no poder disfrutarlas. Hemos añorado tomarnos ese café después de comer sentados en una de ellas. Y soñábamos todos los días en volver a sentarnos en una de sus sillas. Dos meses después vuelven para reconfortarnos después del encierro. Y lo hacen, eso sí, con cambios.

En algunas ciudades como en Alicante se amplían sus horarios durante el fin de semana. Ahora podrán, además, ocupar mayor espacio siempre y cuando no comprometan el tránsito por la vía pública. Ventajas para que vuelvan a formar parte de las ciudades. El núcleo urbano se verá de esta forma modificado y la postal que tendremos de las ciudades será completamente distinta. Tendremos que acostumbrarnos a estos cambios, a mirar desde otro objetivo, a apreciar las transformaciones y disfrutar de ellas. Nos resultaba difícil imaginar plazas como la de Santa Ana en Madrid, sin gente. A lo largo de su historia ha sufrido numerosos procesos de urbanización que han cambiado su aspecto. En los últimos años hemos podido disfrutar de la oferta gastronómica que envuelve esta plaza, desde un Hawaiano hasta una cadena de cafeterías. Numerosos locales con sus respectivas terrazas que ahora más que nunca serán las protagonistas.

terrazas covid

Con sus terrazas y espacios públicos las ciudades volverán a sonreír

Nos tendremos que acostumbrar a que todo ha cambiado. Desde las viviendas, pasando por los barrios y terminando con las ciudades. Necesitaremos días, meses o incluso años para adaptarnos. Para darnos cuenta de que el mundo y la naturaleza nos han querido dar un toque de atención. Nos costhttp://(https://arquitasa.com/como-deberian-ser-los-barrios-covid19/ará al principio y no será una tarea fácil. Somos un país en el que los abrazos y los besos son una de nuestras señas de identidad. Y ahora toca aprender a vivir sin ellos, guardar distancia de dos metros y sonreír con la mirada. Y aunque cueste las ciudades también volverán a sonreír. Recuperarán sus terrazas, pero también su alegría, su bullicio y lo más importante: se volverán a llenar de gente. Los barrios con una red de terrazas tendrán más valor, pero como siempre recordamos en Arquitasa, lo que de verdad aumenta la valoración de una ciudad es una potente red de ‘espacios públicos’ y ‘equipamientos bien dotados’.

Publicaciones
relacionadas

En nuestro sitio web utilizamos cookies propias y de terceros para recoger datos estadísticos sobre el uso de nuestra web. Si navegas por nuestra web, estarás aceptando el uso de las cookies Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar